Emprendedor

A lo largo de mi vida he creado, participado o comprado, más de 20 empresas diferentes, en sectores también diferentes. He participado en sectores relacionados con la energía, la agricultura, las telecomunicaciones, la distribución, los servicios y ahora estoy centrado en los contenidos y en la generación de marcas globales, principalmente en el ámbito infantil. Creo que se me puede considerar lo que los americanos llaman un “emprendedor en serie”, lo que a veces me hace pensar que debo estar un poco mal de la cabeza. Pero  es que me apasiona emprender. Y me apasiona ver como un proyecto que se crea desde cero, o es impulsado desde fases muy iniciales, es capaz de convertirse en un gran proyecto empresarial.

E indudablemente cuando esto ocurre, hay que aprender a afrontar tanto éxitos como fracasos. Y en mi vida como emprendedor, los ha habido de ambos. El primero de los proyectos en el que me embarqué terminó siendo un gran fracaso y uno de los recientes, también ha terminado siendolo. Gracias a Dios, los éxitos parece que han sido hasta ahora más importantes que los fracasos. Esto es lo más importante.

Me siento muy identificado con el término emprendedor y creo firmemente que el futuro del crecimiento económico, el futuro del desarrollo y el futuro de las diferentes naciones, sean pequeñas o grandes, pobres o ricas, está en el apoyo a sus pequeños emprendedores. Todas las grandes empresas han arrancado siendo proyectos y muchas de ellas fueron promovidas por pequeños emprendedores. Es por ello, por lo que además de a mi familia y a mi empresa, dedico también el tiempo que puedo a participar en encuentros organizados  por y para emprendedores: son una fantástica fuente de talento y siento la obligación moral de aportar, en la medida de mis capacidades, el granito de arena que pueda para, si puedo, ayudar a todos aquellos que ahora están arrancando o se plantean hacerlo.

En esta sección hablaré de experiencias personales o no tan personales, relacionadas con mi faceta de emprendedor e intentaré también poner en común las ideas que bronten en relación con ello.

Cuanto más consigamos desarrollar el espíritu emprendedor entre nuestros jóvenes y entre nuestros profesionales, más tranquilidad podremos tener a la hora de plantearnos la transición futura a nuestras siguientes generaciones. Es una responsabilidad que compartimos, o deberíamos compartir, entre todos.

7 Comentarios
  1. 10 enero, 2012
    • 25 agosto, 2013
  2. 24 agosto, 2013
    • 25 agosto, 2013
  3. 14 septiembre, 2013
  4. 12 noviembre, 2013
    • 27 noviembre, 2013

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