EL ZOO DE SAN DIEGO

Una vez terminada la visita a la Misión de San Juan Capistrano, como todavía me quedaba tiempo antes de tener que volver a cenar a Los Angeles, me pareció que no podía dejar pasar la oportunidad de visitar el Zoo de San Diego.

Hace unos años a mi mujer, que le apasionan los animales, le comentarios que los dos mejores Zoos del mundo eran el Zoo de Chester, en Inglaterra  y el Zoo de San Diego.

Hicimos una visita al Zoo de Chester. Nos pareció absolutamente espectacular y nos quedaba visitar el de San Diego, pero nunca habíamos tenido el momento para hacerlo. Estando tan cerca… ¡No podía dejar pasar la oportunidad!.

El Zoo de San Diego es diferente al de Chester sin lugar a dudas. Pero es un Zoo también espectacular. Un lugar increíble donde poder gozar de los animales de una manera muy cercana, donde poder al mismo tiempo disfrutar de una vegetación desbordante, que a medida que vas recorriendo el Zoo te va trasladando junto con los animales, por los diferentes ecosistemas del mundo. En su esfuerzo por recrear estos diferentes ecosistemas, también se esfuerzan por hacer crecer el alimento al que están acostumbrados muchos de sus animales.  Cultivan más de 40 variedades diferentes de bambu para alimentar a los pandas y también cultivan 18 variedades diferentes de eucaliptos para alimentar a los koalas.

Nada más llegar, el Mapa del Zoo ya te recibe junto con la primera demostración de su exotismo!

De una manera especial me llamaron la atención el león, los osos, las jirafas y los rinocerontes, pero tienen más de 4,000 animales de 800 especies diferentes, así es que cualquiera de ellos puede ser el que te impacte. Me dio pena no poder ver al Panda Gigante. El Zoo de San Diego es de los pocos lugares del mundo en el que se puede ver, y ese día, o al menos cuando yo fui, ¡¡¡estaba dormido y no lo pude ver!!!. En fin… otra vez será!

Una curiosidad: al mismo tiempo de tener el Zoo que visité, los propietarios del Zoo son también propietarios del Safari Park de San Diego, donde los animales se pueden ver en un entorno de mucha mayor libertad y de hecho, los animales se mueven entre un sitio y otro de manera regular para permitirles disfrutar y descansar de la manera más cercana posible a lo que sería su entorno natural.  El Safari Park no me dio tiempo a visitarlo, pero… quedará para una próxima oportunidad.

2 Comentarios
  1. 30 junio, 2011
    • 22 septiembre, 2011

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