El MAB: necesidad de medidas de incentivo fiscal

Estuve ayer en una reunión en la Bolsa de Madrid, con Jesús González Nieto (en la foto debajo) y otros profesionales de Bolsas y Mercados, Enisa, Empresa Nacional de Innovación, BBVA y Banco Sabadell.

Hace ya casi tres años que Zinkia salió a cotizar en el MAB, el Mercado Alternativo Bursátil en España.

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La iniciativa de estas reuniones partió del equipo responsable del MAB, con el fin de poder conocer y analizar a lo largo de varias jornadas y de una manera muy abierta las opiniones de empresas que participan como emisores -empresas que cotizan en el MAB-, de colocadores y asesores registrados, de Bancos y otras entidades que están cerca, dentro o alrededor del MAB con el fin de mejorar. En primer lugar mi enhorabuena por la iniciativa. Demuestra la dedicación y el interés por parte de los directores del mercado para que el MAB se convierta en un éxito. Y, desde luego, mi agradecimiento por invitarme a participar.

La sesión en la que participé era la última o una de las últimas de las varias que habían celebrado y comentamos muchas de las dificultades que se habían comentado también en las sesiones precedentes.

El MAB es, o debería ser, una herramienta magnífica para que empresas pequeñas y medianas puedan acceder a financiación y a inversores. Como todos sabemos, tanto la financiación como los inversores han desaparecido actualmente en España y, lo que es peor, la situación y las condiciones no favorecen el que reaparezcan.

El objetivo del MAB son como comentaba, pequeñas y medianas empresas: alrededor del 90% del tejido empresarial español y más del 90% de los puestos de trabajo creados por empresas privadas.

Pues bien, a pesar del esfuerzo de la iniciativa privada que participa intentando convertir este mercado en un éxito, está costando enormemente que se convierta en la herramienta que debería ser.

En otros países en los que mercados similares al MAB han triunfado antes, mercados como AIM en UK o Alternext en Francia, se contó con el apoyo gubernamental para fomentar la participación por parte de inversores tanto institucionales como privados.  Es esencial que en España nuestro Gobierno se de cuenta de eso y se ponga manos a la obra. No se trata de dar ayudas directas en forma de dinero, ni tampoco de crear estructuras. Ambas soluciones son hoy en día impensables por la situación en la que está España.

SOCIEDADES-RESULTADOS

Y por otra parte, es completamente impensable que los Bancos empiecen de nuevo a dar crédito a las empresas. Las nuevas exigencias a las que se ven abocados por la nueva legislación y el efecto crowding out que produce el hecho de que el Estado esté constantemente acudiendo a financiarse hace pensar que durante años, muchos años, la financiación no volverá a aparecer para las pequeñas y medianas empresas.

Se trata de introducir medidas de apoyo fiscal a los inversores.

Si no hay financiación, no hay empresas o hay muchísimas menos. Y lo que es peor, muchas de las que ya se existen se destruyen. No es por tanto sólo una cuestión de nuevo crecimiento. Es sobre todo una cuestión de dar opción de supervivencia a todas aquellas pequeñas y medianas empresas que todavía han logrado sobrevivir.

Si no existen o no se introducen medidas de apoyo fiscal a los inversores, la inversión en un mercado como el MAB, sobre todo en tiempos como estos y en fases iniciales, no es atractiva. Y no lo es porque es un mercado en el que hay menos liquidez que en mercados más grandes, genera importantes problemas en los procesos internos de control a los que están sometidos los Fondos normalmente y sobre todo Fondos de Pensiones. No hay que olvidar que, sobre todo en Fondos de Pensiones, hay enormes bolsas de dinero.

Sin facilidades los inversores y sobre todo los gestores profesionales, no se asoman a estas empresas.

Si no aparecen los inversores, no crecen las empresas y lo que es peor, no se pueden financiar. Si no crecen y no se pueden financiar, tampoco se crean puestos de trabajo, no se pagan por tanto nuevos importes de IRPF’s, no se paga a la Seguridad Social y tampoco se pagan nuevos impuestos.

Sin embargo, si lo que se hace es trabajar en activo y se crean medidas de apoyo fiscal que logren incentivar la inversión tanto de instituciones de inversión colectiva como de particulares, sin lugar a dudas, aparecerá el dinero.

Cuando aparece el dinero y se invierte en pequeñas y medianas empresas, la economía crece y los puestos de trabajo aumentan de manera exponencial. Se paga más IVA, se paga más por IRPF’s y crece el importe a pagar por Impuesto de Sociedades. El calculo del retorno para las arcas del Estado en caso de aplicar medidas incentivadoras a la inversión en el MAB es muy positivo. En menos de dos años desde su aplicación, el retorno empezaría a ser creciente. Y lo que es mejor, poner en marcha unas medidas efectivas y potentes de apoyo e incentivo fiscal, no tiene un coste directo para las arcas del Estado. No detrae dinero. Si el inversor no gana, no paga. Pero tampoco le cuesta al Estado.

Si el inversor tiene medidas incentivadoras, invertirá.

Si al cabo de un tiempo gana dinero como consecuencia de su inversión, es cierto que pagará menos por tener esos incentivos. Pero la realidad es que si no tiene medidas incentivadoras, no invertirá. Y si no invierte, nadie gana: ni el inversor, ni el Gobierno, ni la economía. Y desde luego, no se crean nuevos puestos de trabajo.

Trabajemos en positivo. Buscando y creando crecimiento.

¿A qué estamos esperando?

 

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  1. 5 diciembre, 2014

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