León, el Santo Grial y el parlamentarismo

Unos buenos amigos han celebrado sus 25 años de matrimonio y nos convocaron en León para hacer con ellos lo que pudiéramos cada uno del Camino de Santiago.

Ellos lo van a hacer caminando desde León y hasta Santiago. Más de 300 kilómetros. En mi caso, he podido incorporarme sólo por dos días. El primer día, el sábado, hicimos 24 kilómetros andando. Entre León y  San Martín del Camino. La mayoría del trayecto, por cierto, ¡cuesta arriba! y con el aire soplando fuerte y en nuestra contra. Para que las cosas no parezcan fáciles.

El segundo día lo dedicamos a visitar León.

Los dos días han sido toda una sorpresa.

Camino de Santiago

Camino de Santiago

Arrancamos el Camino desde el Parador de León, el Convento de San Marcos, que está casi en el centro de la ciudad.

Convento de San Marcos

Convento de San Marcos

Nada más salir por la puerta de San Marcos, cruzas el río Bernesga y poco a poco, siguiendo unas indicaciones que están perfectamente señalizadas, vas saliendo del centro de la ciudad.

La primera parte de este día de Camino no es especialmente bonita, la verdad. Vas entre autopistas y carreteras y no empiezas a ver el campo hasta que no has hecho unos 16 o 17 kilómetros y la mayoría de ellos cuesta arriba. Pasas unas cuatro horas andando hasta que empiezas a estar de verdad rodeado de campo. Nosotros en ese día de Camino llegamos hasta la entrada de San Martín del Camino. Parece ser que el tramo desde ahí hasta Astorga es el más bonito de este tramo del Camino. Me lo perderé. No tengo oportunidad de hacerlo ahora. Pero veamos la parte positiva: lo que he podido hacer ha sido una experiencia magnífica.

El Domingo lo estuvimos dedicando  a conocer un poco León. Y… ¡vaya conjunto de sorpresas también!

No puedo alargarme mucho en este post porque me gustaría que fuera rápido y fácil de leer. Me voy a centrar en unas pocas informaciones.

Un poco de historia, para posicionarnos…

Con el arranque del nuevo milenio, en el año 1.000 la situación del norte de la Península era de división.

La península Ibérica en el año 1.000

La península Ibérica en el año 1.000

Los reinos cristianos se habían ido consolidando, pero aún había una gran división entre ellos. La monarquía astur, fundada por Don Pelayo, había movido su centro neurálgico a León y el resto de territorios cristianos estaba regido por diversas cabezas.

Reino de Pamplona y Condado de Castilla

Reino de Pamplona y Condado de Castilla

 

Los diferentes reyes y señores peleaban unidos contra los invasores, emparentaban por la vía de los matrimonios, pero también se peleaban entre ellos.

La primera gran derrota de Almanzor, caudillo del Califato de Córdoba en su avance sobre la Península, se la infligieron los cristianos en la Batalla de Calatañazor, en el año 1.002. Para la batalla se unieron contra Almanzor los ejércitos de:

  • Castilla, que era un condado. Su soberano era el conde Sancho García. Poco tiempo después de la batalla casaría a su hija Muniadona con el Rey de Pamplona Sancho Garcés III que había batallado con él.  Los hijos de Muniadona, nietos del conde de Castilla e hijos de los reyes de Pamplona, se casaron con los hijos del Rey de León, Alfonso V.
  • León. El soberano de León era el rey Alfonso V. Años después casaría a sus hijos con los hijos del Rey de Pamplona. Uno de los hijos del Rey de Pamplona, Fernando, arrebataría la Corona de León al hijo de Alfonso V.
  • Pamplona. El soberano de Pamplona era Sancho Garcés III el Mayor. Poco tiempo después de la batalla, se casaría el con la hija del conde Sancho García, conde de Castilla e incorporaría el condado de Castilla a la corona de Pamplona

Muerto Almanzor tras la Batalla de Calatañazor, la división también arrancó entre los musulmanes.

La península Ibérica en 1030 con la división del Califato de Córdoba en taifas y los reinos de León y Pamplona y el Condado de Barcelona.

La península Ibérica en 1030 con la división del Califato de Córdoba en taifas y los reinos de León y Pamplona y el Condado de Barcelona.

 

Uno de los hijos de Sancho Garcés III, Rey de Pamplona -pero no su primogénito-  Fernando, recibió de sus padres el título de Conde de Castilla. Este condado junto con su territorio había sido incorporado al Reino de Pamplona por el matrimonio del padre de Fernando con Muniadona. Esta, a su vez, había recibido el Condado como herencia de su padre Sancho García, el de los Buenos Fueros. Muniadona nunca fue consideraba como condesa de Castilla. El título lo recibió su marido, ya que las mujeres no podían ser entonces reinas propietarias y lo cedió a Fernando, hijo de ambos.

Fernando, conde de Castilla, se casó con Sancha de León. Sancha era la hermana del Rey de León Bermudo III. Los dos -Sancha y Bermudo- eran hijos de Alfonso V, el que había batallado contra Almanzor . Corría el año 1.033.

Bermudo III estaba casado con Jimena, hermana pequeña de Fernando de Castilla. Bermudo y Fernando eran por tanto cuñados por partida doble: dos hermanos casados con dos hermanas.

Los padres de ambos llevaban años enfrentándose por sus propios reinos. Sancho Garcés, rey de Pamplona había invadido León y había ido apoderándose de grandes porciones de terreno. Alfonso V había fallecido y su hijo Bermudo tenía sólo quince años cuando accedió al trono. Desde que accedió al Trono estuvo batallando por recuperar las tierras perdidas.

Poco tiempo después de casarse con Sancha de León, Fernando se puso a batallar contra su cuñado Bermudo III para arrebatarle la Corona de León.

 

Bermudo III de León

Bermudo III de León

Se encontraron en la batalla de Tamarón. Era el año 1.037. Bermudo era un joven de 20 años que había tenido que luchar mucho por su corona. Era un combatiente atrevido y tenía un caballo conocido por su agilidad y rapidez: Pelayuelo. Cuando sus tropas se lanzaron al galope contra las fuerzas castellanas el se adelantó y se distanció del resto de sus caballeros. No parece que fuera consciente de su soledad en el ataque contra sus enemigos. Murió el primero, atravesado por una lanza.

Muerto Bermudo, heredó la Corona su  hermana Sancha y esta se la cedió a Fernando, su marido. Con Bermudo moría el último de los reyes de la dinastía astur fundada por Don Pelayo en el año 714. Arrancaba el reinado del que sería conocido por la historia como Fernando I de León.

León, depositaria del Santo Grial. ¡Vaya sorpresa!

A mitad de su reinado Fernando I recibió del Califa de Denia un presente inesperado: la Copa que Jesucristo utilizó en la Última Cena en Jerusalén.

El Santo Grial sin orfebrería

El Santo Grial sin orfebrería

La había buscado y conseguido con el fin de obtener el compromiso por parte del Rey de León de no invadir sus territorios, cosa que logró. Documentos inéditos descubiertos hace unos meses en la Biblioteca de El Cairo explican la forma como esto ocurrió, pero lo dejamos para un post más adelante.

León,  cuna mundial del parlamentarismo. ¿Lo sabías?

En León fué donde por primera vez un Monarca absoluto, Alfonso IX, hizo participar al pueblo en unas Cortes. Era la primavera del 1.188.

Su padre Fernando II acababa de fallecer. Alfonso IX era el quinto rey de León tras el gran Fernando I de León, conocido como Fernando el Magno. Reinó en León 120 años después de Fernando I.

Alfonso IX de León

Alfonso IX de León

Alfonso IX acababa de ser nombrado y se enfrentaba a numerosos problemas: por una parte atacaban su Reino por todas partes, intentando arrebatarle ciudades y territorios a la vista de su juventud. Su madrastra, Doña Urraca López de Haro, tercera esposa de su padre Fernando II de León, intentaba arrebatarle el trono para dárselo a su hijo Sancho Fernández de León, hermanastro de Alfonso IX. La crisis económica por la que atravesaban era realmente muy dura y con toda seguridad el pueblo se agolpaba a las puertas del Palacio en el que vivía dentro del Monasterio de San Isidoro en León. Cada vez que se asomaba al balcón o pretendía salir a la calle se encontraría con mucha pobreza y poco futuro. Algo que con seguridad generaba angustia en el pueblo y en el propio Rey. Convocó Cortes Regias y en ellas buscó la presencia de su pueblo. Necesitaba apoyos y nadie mejor que el pueblo para brindárselos. A cambio les daría soluciones.

Las Cortes en San Isidoro de León

Las Cortes en San Isidoro de León

No fueron ni Toledo, ni Benavente las primeras Cortes en tener presente al pueblo para que hablara, expusiera problemas y buscara soluciones. Fué León y Alfonso IX.

El Registro Memoria del Mundo de la UNESCO dice de los “Decreta de León” que es el testimonio documental más antiguo del sistema parlamentario europeo que “…reflejan un modelo de gobierno y de administración original en el marco de las instituciones españolas medievales, en las que la plebe participa por primera vez, tomando decisiones del más alto nivel, junto al rey, la iglesia y la nobleza a través de representantes elegidos de pueblos y ciudades…”.

 

 

 

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  1. 31 enero, 2015

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